Una lectura de Nacimiento de la biopolítica
La lectura de Nacimiento de la biopolítica (curso del College de France, 1978-1979) es extraordinaria, compleja y cuestionadora de determinadas construcciones que damos por naturales y evidentes. Michel Foucault en este curso da cuenta de lo que llama una “nueva razón gubernamental” liberal a la que estudia en el marco general de la biopolítica, es decir, la población que el gobierno desde el siglo XVIII debe manejar. La interrogación que Foucault hace del liberalismo lejos está de una lectura jurídica o económica –las tradicionales- sino desde el poder vía Nietzsche, es decir, multipolar y anclada en la subjetividad. Coherente con su filosofía, el pensamiento de Foucault no razona a partir de universales sino desde prácticas concretas que originan subjetividades –dispositivos-.
Por ello, no piensa el liberalismo como teoría ni ideología sino como práctica, como “modo de actuar”: como modo de gobierno de sí y de los otros. Partiendo del principio que “siempre se gobierna demasiado”, Foucault leerá la relación entre la libertad individual –el “vivir peligrosamente”- y la condición de la seguridad –la Polizeiwissenchaft, o ciencia policial.
La lectura de Foucault del liberalismo es más una reflexión sobre la práctica gubernamental que un análisis de una doctrina o ideología. En este aspecto, el filósofo disecciona en detalle las grandes escuelas del liberalismo de posguerra -el alemán y el norteamericano- también denominadas ordoliberalismo y anarcocapitalismo. Analizando algunas ideas de las teorías de Eucken, Röpke, Böhm, Von Rüstow, Von Mises, Schumpeter, Hayek, Gary Becker o Milton Friedman -única incursión que hace al pensamiento del siglo XX en su obra, por ende, no es un dato menor-, se mueve en dirección hacia el concepto de gubernamentalidad, es decir, del grado de injerencia del Estado en las vidas y en el poder de decisión de los individuos.
A diferencia de la mirada errónea sobre el liberalismo, Foucault planteará que el problema, lejos de ser la liberación total del mercado y la ausencia de control estatal, más bien se debería plantear en términos de una suerte de dialéctica entre libertad y seguridad. El vivir peligrosamente que tiene como condición los diferentes liberalismos, obliga al despliegue de dispositivos de seguridad que, en ciertos casos, pueden tornarse (o no) letales para los individuos. En este sentido, lo que debe proteger, en rigor, termina anulando o impidiendo su desarrollo. Foucault despliega las diferentes razones de las fobias al Estado y las diferencias (no tan sutiles) entre el liberalismo alemán y el liberalismo norteamericano; en este aspecto, la clave es la generalización de lo empresarial, y en ella, se encontrará el actor principal: el homo economicus, este es, el individuo que es empresario de sí mismo.